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  Casa Madero extiende su larga historia con nuevos y deliciosos vinos
Publicado por Rafa Ibarra | 25 de Octubre del 2009

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Por Rafa Ibarra (www.elmundoderafaibarra.com)

El Valle de Parras, en el estado mexicano de Coahuila, es el sitio donde se encuentra la bodega vitivinícola más antigua de toda América: Casa Madero. Portadora de una tradición centenaria desde 1597, esta vitivinícola norestense busca renovarse constantemente y por ello lanza nuevos productos a un mercado ávido de nuevas opciones que sean de gran calidad.

Para este efecto en semanas anteriores se llevaron a cabo en Monterrey diversas degustaciones, donde junto con Daniel Milmo, (Director Comercial de Casa Madero), participó en unas ocasiones Francisco Rodríguez (Enólogo de la bodega) y en otras Alfonso Cárdenas (Gerente de Operaciones de la bodega). Ellos nos brindaron, además de sus vinos, una amena explicación sobre la historia que hay detrás de esta legendaria bodega, y cómo la evolución de la cultura del vino en la última década ha traído grandes cambios y oportunidades, en México y el resto del mundo en que ellos mantienen presencia.

Un servidor tuvo la oportunidad de participar en la cata organizada por Vinoteca, invitado por Ludovic Anacleto, Sommelier y Gerente Nacional B2C de Vinoteca.

Primero el Ing. Daniel Milmo, quien forma parte de la 5ta. generación de la familia Madero a cargo de la bodega, nos contó un poco de historia sobre cómo en 1574 misioneros y conquistadores llegaron al valle de Parras provenientes de Zacatecas, sorteando la Sierra Madre Oriental buscando oro y plata. No encontraron metales preciosos, pero sí un oasis en el desierto que es alimentado por manantiales naturales de agua y donde crecían vides silvestres. Fue Don Lorenzo García, uno de los pobladores originales quien el 18 de agosto de 1597 recibió del Rey de España Felipe II la dotación de esas tierras para plantar viñas y producir vino y brandy. De esta manera nación formalmente la Hacienda de San Lorenzo, que con el paso de los años y diversos cambios de manos se convertiría en lo que hoy conocemos como Casa Madero, pues el último comprador fue Don Evaristo Madero, progenitor de la familia Madero y abuelo de quien fuera Presidente de México, Francisco I. Madero.

Don Evaristo Madero trajo de Europa los mejores servicios técnicos y de viticultura de España e Italia, así como enólogos de Francia, y nuevas variedades de cepas junto con lo último en equipo para la bodega y la viña, como equipo de vinificación, embotellado, destilación, barricas y toneles de madera. Todo esto permitió que la vitivinícola San Lorenzo fuera considerada la más importante productora de vino y brandy de su época.

A pesar de estar fuera de la llamada Franja del Vino, los viñedos de Casa Madero cuentan con una ubicación y microclima privilegiados por su cercanía con la Sierra Madre Oriental: a 1505 metros sobre el nivel del mar, con una precipitación anual promedio de 300 mililitros, con inviernos de temperaturas que van de los -2°C por la noche hasta 15°C durante el día, y veranos soleados y con variaciones térmicas por el día de 25 a 30°C y por la noche de 18 a 20°C. Esta constancia en temperaturas permite que la maduración de la vid sea paulatina y completa. Debido a lo anterior en el Valle de Parras no tienen problemas de hongos ni humedad, como en otras zonas vitícolas nacionales e internacionales.

Las principales variedades tintas con que cuentan en sus viñedos son: Cabernet Sauvignon, Shiraz, Merlot y Tempranillo. Para vinos blancos cultivan Chardonnay, Chenin Blanc, Semillon y Colombard. También nos comentaron que tienen algunas variedades en experimentación, viendo qué tal se comportan en el terruño de Parras.

Daniel Milmo, hablando de la actualidad de la bodega, explicó que apenas en el año 2000 Casa Madero exportaba el 95% de su producción, pero ahora sólo se exporta el 40%, quedándose la mayoría del vino producido para consumo en nuestro país. Actualmente exportan a 26 países siendo a los que más se exporta los siguientes: Alemania, Reino Unido, Holanda, Estados Unidos, Canadá y Japón.

A lo largo de su historia Casa Madero ha participado en diversos concursos internacionales y competido con vinos tanto del Viejo Mundo como del Nuevo Mundo del vino. En 15 años que tienen de participar en estos eventos han ganado 285 medallas. Simplemente en este año 2009 han ganado 40 medallas.

Una vez terminada la explicación del Director Comercial, dio comienzo la cata para la cual degustaríamos cuatro vinos.

Llego entonces el turno al Ing. Alfonso Cárdenas de tomar la palabra para guiar la cata mientras, mostrando toda la pasión y todo el cariño que sólo un enólogo con tantos años en la compañía puede manifestar. En lo personal me agradaron todos los datos extras que nos compartió y que muchos desconocíamos. Por ejemplo, que en los años 80's se experimentó con las variedades Zinfandel, Barbera y Malbec, con los que se obtuvieron buenos vinos, pero desafortunadamente en México el mercado no los consumía. También nos contaron que una vez que sus viñas alcanzan los 10 años de edad ya son consideradas para sus vinos de las líneas Casa Madero (Premium) y Casa Grande (Ultra Premium). Las barricas nuevas son estrenadas por los vinos de la línea Casa Grande, y luego son utilizadas dos o tres veces para la línea Casa Madero, y finalmente se usan para las siguientes líneas. Las barricas son usadas por cinco o seis años máximo y luego son desechadas.

Iniciamos la cata con el vino 2V cosecha 2007, cuyo nombre es debido a que está formado por dos variedades mezcladas en iguales proporciones: 50% Chardonnay y 50% Chenin Blanc. El Ing. Cárdenas nos explicó que se realiza por separado la fermentación del Chardonnay y del Chenin Blanc, incluso utilizando levaduras diferentes, pues nos dijo que hasta existen levaduras especializadas para cada cepa. La vinificación de este vino se conduce en condiciones controladas de temperatura entre 12 y 15°C, buscando retener los aromas y evitar al máximo la oxidación.

Este vino, junto con su hermano 3V (1/3 Cabernet Sauvignon, 1/3 Merlot y 1/3 Tempranillo), que por cierto es un vino realmente bueno, fueron hechos por pedido exclusivo para Mexicana de Aviación y la tienda Tierra de Vinos, pero ahora ya pueden conseguirse en muchos más lugares, para beneplácito de nosotros los enófilos nacionales.

El color de este vino 2V es de un intenso y brillante amarillo, limpio y acuoso, con destellos verdosos. En nariz muestra una deliciosa potencia aromática muy fresca, con notas de cítricos, piña, guayaba, manzana verde. En boca fue donde me cautivó con su cuerpo oleoso y sedoso, su acidez viva y con mucho sabor: piña, cítricos, hierba fresca y una ligera nota mineral que no desagrada. Un vino que se puede tomar solo como aperitivo y que irá también muy bien con comida ligera.

El primer tinto que catamos fue el Casa Madero Cabernet-Merlot 2007. Con una mezcla óptima lograda a 62% de Cabernet Sauvignon y 38% de Merlot, este vino se fermenta con temperatura controlada para mejorar su extracción aromática y extracción de color, añejándose por 15 meses en barricas de roble blanco americano, francés y de Europa del Este.

A la vista tenemos un vino de mediano color rubí, brillante y con tonos violáceos. Los aromas son de potencia media y los que resaltan son las frutillas rojas y las especias, rodeadas de una madera bien integrada. El paladar del vino muestra taninos altos con una acidez viva en un cuerpo mediano, donde la frutilla roja y negra se integra con las especias y la madera, que en este caso no acapara la atención. Un vino que demostrará sus mejores características con comida, con un buen corte de carne por ejemplo.

Entramos en el terreno de la línea Ultra Premium con el Gran Reserva Casa Grande Cabernet Sauvignon-Shiraz 2006. 70% Cabernet Sauvignon y 30% Shiraz, cuya cosecha se realizó en la madrugada para aprovechar temperaturas bajas y maximizar la concentración de aromas. Después de despalillarla la uva es fermentada en tanques de pistón y refermentador, se añeja por 24 meses en barricas de roble francés, americano y de Europa del Este. El Ing. Cárdenas nos mencionó que su Shiraz se expresa mejor en barrica de roble americano, mientras que el Cabernet lo hace en la barrica francesa. Una particularidad de este vino es que se embotella sin filtrar, pues nos explicó que decidieron hacerlo así porque detectaron que se perdían muchas características deseadas de aromas y sabores que se desarrollaron durante la fermentación.

Un vino rubí, brillante y limpio, con mayor intensidad que el tinto anterior. La nariz también aumenta en complejidad siendo este un vino que debe decantarse antes, al menos una hora para que se abra y comparta sus potentes notas a frutillas rojas y negras dulzonas y especiadas, mezcladas con las notas achocolatadas de la barrica. En boca muestra su redondez y elegancia; acidez fresca y taninos, que aunque altos, no se sienten picudos. Cuerpo pleno con gusto a frutillas rojas y negras (ciruela pasa), con un final largo y dulzón. Un vino muy bien equilibrado. Tanto para disfrutarse solo como con comida de sabores potentes y condimentados.

El vino emblema de Casa Madero llegó entonces a nuestras copas: Casa Grande Reserva Especial Shiraz 2005. Su vino Ultra Premium más premiado y que ha logrado que paladares extranjeros hayan volteado a ver a la pequeña y pintoresca ciudad de Parras. La cosecha de la uva fue manual y se realizó de madrugada para favorecer la concentración de aromas en la uva. Se realizó maceración en frío y fermentación en tanques de acero inoxidable con temperatura controlada a 26°C, que concluyó en barricas nuevas de 225 litros. El vino permaneció de 24 a 26 meses en barricas nuevas de roble americano tostado de convección 80% y de Europa del Este 20%. Es la joya más preciada de Casa Madero.

El Ing. Cárdenas comentó que, debido a que pueden controlar a placer las condiciones de desarrollo del viñedo, dejaron que el 30% del grano usado empezara a secarse para hacer este vino. Otro dato interesante que nos compartió es que para sus vides de Shiraz cuentan con dos clones franceses y cuatro australianos.

Este fue el vino con mayor profundidad de color, con un brillante rojo granate. Tanto tiempo en barrica hace que sea obligatorio decantar este vino antes de poder disfrutarlo a plenitud. El Sommelier Ludovic Anacleto nos dijo que él recomendaría servir el vino en un decantador a las 12 del mediodía y que estaría listo para ser bebido en la cena de las 8 de la noche. Así de cerrado y potente se siente recién abierta la botella. Este es un vino sumamente complejo y de potente nariz. Notas de frutillas negras pero maduras, especias, notas ahumadas, eucalipto, grafito, madera de lápiz. Cuerpo pleno, aterciopelado y untuoso, muy tánico y con una acidez que aporta frescura. Los sabores confirman los aromas, se muestran potentes y dejan un retrogusto dulzón y especiado, tras un final bastante largo.

La sugerencia de Ludovic fue dejar unos cinco años más de guarda esta cosecha, para que se suavice en botella durante este tiempo. Así que si a alguien le interesa comprobar cómo va mejorando con el pasar de los años este gran vino, consíganse una caja, porque ya quedan pocas.

Otro vino que puede disfrutarse solo o con comida. Comida que tendría que ser de sabor muy intenso, para no ser opacado por el vino. La sugerencia de la bodega es: cortes de carne marmoleados y de sabor intenso, quesos maduros, cordero, lechón, moles, platillos con salsas especiadas.

Al final de la cata nos ofrecieron unos bocadillos para acompañar el resto del vino que nos brindaron mientras cenábamos. Y como cortesía de Casa Madero, a cada uno de los asistentes se nos regaló una botella de 750 ml de su vino 3V. Qué buen detalle.

Fue muy grato ver la disposición que tiene la Alta Dirección de una empresa tan grande como Casa Madero, que incluso ofrece en sus catas sus vinos más costosos y seleccionados, para que en su propio país probemos la calidad de sus productos. Desvirtuado ha quedado el mito de que las bodegas grandes sólo se preocupan por el volumen, más que por la calidad. Al menos en México eso no es verdad y queda demostrado con creces con los caldos de Casa Madero. Parafaseando la reciente campaña de la Asociación Nacional de Vitivinicultores de México: Cuando pienses en vino, piensa en México, añadiría: Y piensa también en el Valle de Parras. Te llevarás una gratísima sorpresa.

Quiero agradecer al Ing. Daniel Milmo por haberme facilitado las fotos de las botellas de sus vinos para hacer este artículo.



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Comentarios (2)


Hace 15 semanas En dias pasados tuve una cata , de casa madero , entre ellos el cavernet/shiraz 06, que comentas, y me parecio un esccelente vino , con una muy buena potencia y un retrogusto largo. Excelente vino en realidad
  Por Edgar Morales Juvera / 22 de Mayo del 2010

 
Hace 45 semanas Hola! Excelente artículo, muy interesante y ya tengo ansiedad por probar esos vinos... creo que está cerca la cata correspondiente en el DF. Gracias y saludos Dr. Salsa (http://vinustripudium.blogspot.com)
  Por José Sandoval / 26 de Octubre del 2009

 
 



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